Este domingo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó por un brote de ébola en África que lleva ya decenas de muertes. Aunque se detectaron múltiples brotes desde el descubrimiento de la enfermedad en 1976, el que actualmente aqueja a la República Democrática del Congo y Uganda fue originado por el virus Bundibugyo, una variante especialmente contagiosa del ébola.

La OMS declaró la emergencia sanitaria internacional por el avance del ébola en África

La epidemia declarada en los países africanos constituye “una emergencia de salud pública de alcance internacional”, decretaron desde el organismo sanitario. Aunque se instó a las carteras de salud de todo el mundo a permanecer alertas, la enfermedad no constituye en sí una pandemia, como ocurrió con el caso del Covid-19.

El brote de ébola no es una pandemia

El médico infectólogo y divulgador mexicano Alejandro Macías Hernández hizo una advertencia. “Es serio, pero no hay que caer en alarma”, sugirió el especialista y destacó que la OMS no declaró una pandemia con la alerta. El aviso de la OMS hace referencia a una preocupación de alcance internacional por la que se deben tomar ciertos recaudos.

“Debemos estar informados pero tomarlo con ecuanimidad, no caer en pánico ni en complacencia”, señaló Macías Hernández. A su vez, el médico alertó que el ébola sí es una enfermedad grave para la que no hay una vacuna o tratamiento conocido hasta ahora. “Hasta donde sabemos, este virus se transmite casi exclusivamente por contacto. No es como el virus del Covid-19 o de la influenza, que tienen gran facilidad de transmitirse por vías aéreas y eso ya debe tranquilizar”, apuntó.

Los inicios del reciente brote de ébola

El 5 de mayo la OMS fue alertada por un brote de alta mortalidad de una enfermedad desconocida en la República Democrática del Congo que incluyó muertes entre trabajadores de la salud. El 15 de mayo, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Kinshasa, capital del Congo, confirmó la enfermedad del virus Bundibugyo en ocho muestras de 13.

Este es ya el tercer brote de ébola por Bundibugyo. En las dos oportunidades anteriores la letalidad osciló entre el 30% y el 50%. Aunque no hay un tratamiento ni vacunas, la OMS sostiene que la detección temprana puede salvar vidas. El 15 de mayo, Uganda también declaró la identificación de un caso importado: un hombre congoleño que falleció en Kampala.